Llegamos a la casa de la Maida súper temprano, y cuando estabamos entrando, nos topamos con el Nico que recién había dejado su maleta…tenía una sonrisa que no podía más de la emoción.
La familia de la Maida fue super buena onda y ella estaba muuuuy relajada. La casa estaba llena de regalos, y cuando decimos llena, es que en verdad no podías meter ni un alfiler más en el living.
Nos encantó el vestido de la Maida, lindo y muy original: tenía como bordados azules y plateados, era demasiado choro! El vestido la interpretaba 100%!
De ahí nos fuimos a la iglesia San Lázaro y nos encontramos con Nicolás, compañero y amigo de Max de toda la vida… Nervioso como nadie, miraba el teléfono cada 30 segundos jajajja… por si la Maida arrancaba!La ceremonía fue bella!
El almuerzo fue en la casa de una tía de los novios. El Nico contó que la Maida dijo: “Yo no se si me case contigo algun día, pero lo que sí sé es que me voy a casar aquí!” El lugar era increíble, la decoración estaba perfecta.
Ahhh y cómo no mencionar a nuestro amigo Dj Taulis, es lo mejor sacar fotos cuando él pone la música…no falla! Es un genio… La fiesta fue tremenda, en una pista de baile que tenían arreglada debajo de los árboles. Todos estaban full prendidos y motivados. Fue un matrimonio de aquellos, uno de esos que te vas a acordar siempre! Gracias Nico y Maida por la buena onda, son lo mejor!